LO ÚLTIMO

Propagación de la COVID-19 continuará en aumento si se descuida la prevención

Para los expertos que integran la Comisión Científica Asesora para la Atención de la Pandemia por COVID-19 es vital que los medios sepan comunicar lo que ocurre con la enfermedad sin alarmar, pero creando conciencia





La evolución de la pandemia en el estado Mérida continúa en ascenso, ocupando con el 2,39 % el segundo lugar en tasa de letalidad acumulada, situándose por encima de la nacional, por lo que la Comisión Científica Asesora para la Atención de la Pandemia por COVID-19 alertó a la población a mantener las medidas de bioseguridad, sobre todo cuando se está a las puertas del inicio en nuestro país de la “nueva normalidad”

La información fue aportada el coordinador de la comisión, el médico internista e intensivista Loranso Asskoul, durante la rueda de prensa que ofreció este martes para hacer un llamado a la población que, lejos de alarmar, busca crear conciencia en la ciudadanía para que conserve y respete las medidas de bioseguridad, que sin duda, por ahora y por mucho tiempo, serán las que permitirán aminorar los riesgos de contagio y propagación del virus.

Asskoul precisó que de cara a la flexibilización mucho más amplia que podría darse en cualquier momento para comenzar a vivir lo que en el mundo se conoce como la “nueva normalidad”, y ante la realidad de que el virus no se irá pronto, es necesario que se cumplan dichas medidas para minimizar su transmisión, a la vez que enfatizó que debemos ser más celosos que nunca en el uso de las mascarillas adecuadamente colocadas, distanciamiento físico y lavado regular de las manos.

Muchos son los factores que inciden en la pandemia por la COVID-19 que van más allá de las cifras de contagios y muertes, los cuales se deben tener claros, “pues aún no existe sensación de libertad, hay un peligro muy grande si menosprecian las medidas de protección, si son abandonadas por la ciudadanía podemos pagar un costo muy elevado”, precisó.

En Mérida la circulación del virus es importante y considerando que la tasa de letalidad existente es la probabilidad de muertes de acuerdo a la cantidad de personas infectadas, es necesario protegerse más cuando el mayor porcentaje de infectados son asintomáticos.

De acuerdo a las estadísticas proporcionadas por la comisión, el 80 % de quienes se infectan desarrollan síntomas leves, por tanto, pueden ser presintomáticos o asintomáticos, es decir, que de 10 personas infectadas 8 podrían no presentar síntomas. El 20 % restante presentará síntomas y requerirá hospitalización y de esta población un cinco por ciento necesitará ser recluido en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

La realidad del sistema de salud pública en el estado muestra que la capacidad logística es de 1.256 camas de hospitalización, la UCI cuenta con 55 camas y de ese número solo 37 cuentan con todos los elementos para funcionar; sin embargo, esta disponibilidad no es exclusiva para los pacientes con COVID-19 sino para atender a toda la población.

El doctor Loranso Asskoul recomendó estar atentos —por las condiciones del estado— ante la flexibilización ya que la enfermedad pudiera tener mayor peligro de avance, pues de acuerdo con las estadísticas mundiales, la tasa de multiplicación de la enfermedad en las comunidades oscila entre un 30 y 40 %, mientras que la tasa de fatalidad es del 4 %, vale decir que de 10 personas 4 pueden morir, detalló el coordinador de la comisión.

Mérida es el cuarto estado en tasa de mortalidad acumulada con 6,32 % y ocupa la sexta posición en los que más muertes han aportado al país.

Recordó el galeno que la tasa de contagio del virus es que cada persona enferma puede contagiar de una a tres personas si no se toman las medidas de bioseguridad. “El virus se disemina rápidamente, por eso no podemos bajar la guardia”, dijo.

Consideró además que se deben unificar criterios y estrategias para la atención de la pandemia por parte de los entes actuantes y no trabajar inconexos, dejando de lado las diferencias políticas, ya que se hace necesario —ante la realidad de la COVID-19— redoblar esfuerzos para la vigilancia epidemiológica en los municipios.

Durante la rueda de prensa, el coordinador Loranso Asskoul estuvo acompañado del experto en Salud Pública, Rómulo Bastidas; la epidemióloga Ányela Duarte, experta en medicina ocupacional, y la psicóloga clínica, Verónica Serrano.

A cumplir las medidas

Con relación a lo que será la nueva normalidad que llegará con una amplia flexibilización, las diferentes actividades que los merideños estaban acostumbrados a realizar podrán hacerlas con un menor riesgo de contagio siempre y cuando cumplan con las medidas de bioseguridad. “Tenemos  que aprender a vivir con el virus y reconociendo los riesgos tomar las medidas necesarias para aminorar la posibilidad de infectarnos, por eso es fundamental al abrir estas actividades que la colectividad esté clara de que una de las herramientas para el cuidado y la más importante es el uso correcto de la mascarilla, el lavado constante de manos y el distanciamiento físico”, precisó.

Se deben evitar las interacciones frente a frente por más de 20 minutos, de igual modo las aglomeraciones y permanecer en lugares cerrados, pues allí el riesgo de contagio se sitúa en más del 10 %. Por el contrario, si se cumplen las medidas y se está en un ambiente ventilado, el riesgo de contagio disminuye a menos del 1 % concluyó. 

Wendy Molero