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Divulgador científico del Cida habla sobre las extinciones causadas por eventos astronómicos

*** Según la teoría “Nebulosa Dinosaurio” hace unos 30 millones de años la superficie de la Tierra fue bombardeada o envuelta por rayos gamma provenientes de una explosión estelar








Los registros de paleo-astronomía evidencian que hace un aproximado de 65 millones de años un asteroide de gran tamaño chocó contra la superficie de la Tierra, ocasionando una colosal fuerza de impacto y considerables alteraciones del clima, lo que trajo la extinción de los dinosaurios a finales del período Cretácico.

Ramón Acosta, museólogo y divulgador científico del Centro de Investigaciones de Astronomía (Cida), se refirió al tema destacando que en años más recientes,  geológicamente hablando, un enfriamiento de los océanos, hace unos cuatro millones de años, trajo la desaparición de otras especies animales, como el Tiburón Megalodón, o Megalodonte (Carcharocles megalodon), que habría vivido en el período Cenozoico, cuya posible causa es un acontecimiento astronómico que modificó la temperatura del agua y del ambiente.

Explicó que en la teoría “Nebulosa Dinosaurio” se destaca que hace unos 30 millones de años la superficie de la Tierra fue bombardeada o envuelta por rayos gamma provenientes de una explosión estelar, ocurrida relativamente cerca del Sistema Solar.

Añadió que, estudios en los cuales avanzó el Dr. PhD. Adrian L. Melott, de la Universidad de Kansas, EE.UU., quien le dio el nombre a esta hipótesis,  apuntan a que al existir un rango de acción para este tipo de eventos que va de 150 a 300 años luz, se puede precisar cuál supernova colapsó y abarcó a la Tierra con su radiación cósmica.

Hierro-60 y las supernovas

Ramón Acosta destacó que estas conclusiones se derivaron al encontrar, tanto en la Tierra como en la Luna, hierro-60, un elemento que contiene trazas de radioactividad y se asocia a una explosión estelar.

Explicó que aunque no se ha probado que ese componente tenga algún efecto en los seres vivos, la lluvia de rayos gamma asociados a la detonación de una estrella masiva podría causar desórdenes genéticos y cáncer en algunas especies sensibles como el Megalodón, consiguiendo su desaparición.

“Hoy, debido al debilitamiento de la capa de ozono causada por el hombre, se registra también una gran incidencia de este tipo de males, ya que la radiación proveniente del Sol se recibe con mayor intensidad; así que algunos de los estudios actuales de paleo-astronomía están dirigidos a definir si la llamada ‘evolución de las especies’, es determinada por los niveles de radiación y adaptabilidad a los cambios ambientales causados por fenómenos espaciales, o si son producidos por los cambios físico-químicos de los elementos ya presentes en nuestro planeta”.

Así lo subrayó el divulgador científico a quien le apasiona la astronomía y los animales prehistóricos que aprendió a elaborar y no descansa en su afán de representarlos, sobre todo a los grandes depredadores que un día dominaron la Tierra. 

(Prensa Cida)