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Familias andinas cultivarán semillas artesanales de cereales y hortalizas con apoyo de científicos y la FAO


45 familias campesinas de los municipios Rangel, Miranda y Cardenal Quintero, del estado Mérida, obtuvieron semillas artesanales de cereales, leguminosas y hortalizas; a fin de incrementar la producción de alimentos sanos para el pueblo venezolano.









En el marco del convenio suscrito entre la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) y el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, estos trabajadores del campo comenzarán a sembrar rubros como quinua, maíz blanco, trigo, pira o amaranto, arveja blanca y arveja negra, habas, acelga, apio España, calabacín, cebollín, cilantro, lechuga, perejil y rábano; bajo un enfoque integral agroecológico que combina la tradición y los saberes de los pueblos con el conocimiento académico.

Los campesinos y las campesinas de la entidad merideña también recibieron bioinsumos, como fertilizantes para la floración y formación de frutos; repelentes; hormonas de crecimiento; abonos.

En total, los representantes de la Corporación para el Desarrollo Científico y Tecnológico (Codecyt) y la FAO entregaron más de 46 kilos de semillas soberanas, de las cuales 31.40 kilos corresponden a cereales, 9.28 kilos a leguminosas y 5.77 kilos a hortalizas.

Se estima que este grupo de productores andinos siembre un área aproximada de 3.49 hectáreas entre los municipios Rangel, Cardenal Quintero y Miranda, todos pertenecientes al eje Páramo del estado Mérida. 

FAO reconoce labor de Alianza Científico-Campesina 

Durante el acto de intercambio de semillas y saberes, en Mucuchíes, Lenín Gradiz, coordinador del Programa de Resiliencia de FAO en Venezuela, reconoció las capacidades comunitarias activadas con la Alianza Científico-Campesina.

«En Mérida, hay todo un tejido social fortalecido», manifestó el representante de la FAO, al tiempo que pidió que estas capacidades puedan acompañar dinámicas productivas en otros territorios, no solo para tiempos de pandemia, sino que se sostengan en el tiempo.

Caroly Higuera, campesina y científica venezolana de la red de Productores Integrales del Páramo (Proinpa), subrayó la importancia de avanzar en la conformación de redes agroecológicas en los distintos territorios, basadas en el conocimiento: "No hay tiempo para la desesperanza. El trabajo del campo no se detiene. Aquí en los páramos, estamos comprometidos con el rescate de semillas y la biodiversidad. La semilla es vida y es nuestro mejor patrimonio para mantener la lucha".

Prensa Mincyt/Karina Depablos