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Ibime se renueva para mantenerse al alcance de todos

Porque el objetivo es garantizar, a través de la prestación de servicios bibliotecarios, el derecho de la población al acceso a la información








Con un arduo trabajo y sin desmayar en su propósito de garantizar a la población merideña el derecho al conocimiento y la cultura, en poco más de dos años de gestión, el Instituto Autónomo de Servicios de Bibliotecas e Información del estado bolivariano de Mérida (Ibime), ha atendido a más de 700.000 personas, entre niños y adultos.

La Red de Bibliotecas, conformada por 62 sedes distribuidas en los 23 municipios del estado, ha masificado la prestación de servicios bibliotecarios e información con el apoyo normativo y técnico de la Biblioteca Nacional de Venezuela. Hasta la fecha, se han consultado más de tres millones de material bibliohemerográfico.

Thais Roa lleva las riendas del Ibime desde que Ramón Guevara asumió la gobernación del estado Mérida. Desde entonces, uno de los compromisos asumidos como directora ha sido mejorar los servicios bibliotecarios y dotar, con la firma de convenios y alianzas, las bibliotecas, logrando así distribuir 14.134 ejemplares bibliográficos, hemerográficos y no bibliográficos a la Red de Bibliotecas.

Impulsar la lectura a través de las diferentes actividades que se organizan durante el año, como la Feria de la Lectura, Semilleros y Valores en Aventuras en Vacaciones, y Rincón Literario —las cuales han sido disfrutadas por centenares de niños en las diferentes comunidades— es parte de las metas alcanzadas.

Patrimonio documental

Una acción importante que, finalmente, se convirtió en otro logro de la gestión del gobernador Ramón Guevara, fue la recuperación de la Sala Estadal y la Hemeroteca estadal “Dr. Rigoberto Henríquez Vera”, ambas ubicadas en los espacios de la Biblioteca Pública Central Simón Bolívar, las cuales poseen una sustancial colección de publicaciones de la región entre libros, revistas y periódicos.

Explicó Thais Roa que la hemeroteca tenía más de 8 años en completo abandono y, ante la importancia que la reviste, pues alberga parte del patrimonio documental del estado, se designó un grupo de técnicos expertos que, en varias fases, iniciaron la recuperación de cada una de las piezas, las cuales, posteriormente, se inventariaron y clasificaron, logrando digitalizar un volumen alto.

Vale recalcar que la hemeroteca fue bautizada con el nombre de “Dr. Rigoberto Henríquez Vera”, en honor a este ilustre merideño, quien se destacó por su humanismo y promovió el desarrollo y crecimiento de Mérida durante sus cinco mandatos como gobernador. Destaca entre sus obras la creación de la Red de Bibliotecas del estado Mérida en la década del 70.

En estos espacios han sido resguardados para su conservación 571 títulos y 56.786 ejemplares de revistas, libros y periódicos de circulación regional. Entre estas piezas, que ya no están expuestas al público, pero que pueden ser consultadas, está la edición del diario El Heraldo, que data de 1938, y un ejemplar del diario El Vigilante Católico de Mérida, de 1951. También reposa el primer ejemplar de diario Frontera, del 12 de agosto de 1978, donde fue publicado un reportaje sobre Rigoberto Henríquez Vera.

Apoyo a los escritores

Otro hecho concreto de la gestión de Ramón Guevara ha sido el de apoyar a nuevas generaciones de escritores merideños con la edición y  publicación digital de libros a través del Fondo Editorial Carmen Delia Bencomo.

Desde 2017, se han editado 11 ejemplares de literatura infantil; además, está prevista la edición de 4 libros más antes de que finalice este año.

Plataforma virtual

Otro importante e innovador programa que comenzará a poner en práctica el Ibime es la migración a las plataformas sociales digitales para continuar garantizando el acceso al conocimiento, la cultura y la información, implementando un ejercicio de formación a distancia desde el servicio de bibliotecas, así como la ejecución de actividades de promoción a la lectura a través de la radio, las redes sociales y otros medios disponibles, en virtud de la emergencia sanitaria decretada por el Gobierno nacional ante la llegada de la pandemia por COVID-19.

“Esta es una oportunidad favorable para descubrir y explorar nuevas formas de trabajo, comunicación, gestión y producción desde los servicios de biblioteca, para seguir aportando y creciendo en favor del colectivo”, dijo Roa.

El propósito es, ante la dificultad para laborar presencialmente en cada biblioteca, migrar a la plataforma virtual a través de las redes sociales (Twitter, Facebook, Instagram, entre otras), con el fin de seguir ofreciendo los servicios a estudiantes y usuarios que lo soliciten, desde casa, y en el horario más conveniente. 

OCI/Wendy Molero /Gráficas: William Muñoz