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Historiadores de la ULA fueron incorporados a la Academia Nacional de la Historia

Los profesores que recientemente ingresados a la Academia Nacional de la Historia expresaron un sentir común, pues consideran es un honor pertenecer a la institución venezolana







Los profesores Claudio Briceño, Yuleida Artigas y Robinzon Meza recibieron reconocimiento por parte de la institución universitaria al ser incorporados como Miembros Correspondientes por Mérida en la Academia Nacional de la Historia. El historiador y docente universitario, Alí López Bohórquez, Miembro Correspondiente de la Academia Nacional de la Historia, junto con el investigador Enrique Obediente Soca, Individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua, también recibieron reconocimiento por parte de la Facultad de Humanidades y Educación, pues ambos consideraron era una deuda pendiente. 

El ingreso de tres profesores de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad de los Andes, como Miembros Correspondientes de la Academia Nacional de la Historia, llevó a que los integrantes del Consejo de Facultad reconocieran públicamente a los historiadores e investigadores, Robinzon Meza, Yuleida Artigas y Claudio Briceño quienes desde el pasado mes de mayo de 2019 forman parte de la reconocida institución venezolana.

El acto especial fue realizado en la Cátedra Libre Simón Bolívar de la Facultad de Humanidades y Educación, donde la decana profesora Mery López de Cordero, junto a los integrantes del Consejo de Facultad, entregaron el certificado a los profesores quienes ahora forman parte de la Academia Nacional de la Historia como Miembros Correspondientes por el estado Mérida.

La profesora Mery López de Cordero, decana de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad de los Andes, expresó su orgullo al contar dentro de la dependencia a su cargo con profesores, historiadores e investigadores a quienes les fue reconocida su trayectoria académica y de divulgación. “Es un honor para la Facultad que nuestros profesores pasen a formar parte de instituciones importantes para el desarrollo del pensamiento, el saber y la academia, que por demás dan cuenta del reconocimiento que a nivel nacional se hace del trabajo sostenido, serio riguroso de la investigación”.

La ocasión fue propicia para que la Facultad de Humanidades y Educación de la ULA, reivindicara al historiador y docente universitario, Alí López Bohórquez, quien desde 1991 fue incorporado como Socio Correspondiente de la Academia Nacional de la Historia, así como al profesor Enrique Obediente Sosa, quien desde 1995 asumió el mismo cargo pero en la Academia Venezolana de la Lengua donde le fue asignada la letra P desde el año 2012 como Individuo de Número, razón por la cual, ambos docentes participaron como oradores en el acto especial.

En este sentido, el profesor Alí López Bohórquez, tituló su discurso como “Nunca es tarde cuando la dicha es buena”, palabras en la que aprovechó para destacar la labor de los otros tres nuevos Miembros Correspondientes ante la Academia Nacional de la Historia. “En esta oportunidad profesores de la Escuela de Historia reciben ese reconocimiento por su labor historiográfica, desarrollada no solo a través de la enseñanza, sino también a través de la investigación y publicación que han venido realizando dentro y fuera del país. De igual manera, otro egresado de nuestra Escuela de Historia, el doctor Idelfonso Méndez Salcedo, ha sido merecedor del reconocimiento por parte de la Academia Nacional de la Historia por el estado Táchira. Nos sentimos orgullosos de esta nueva manera de reconocer  el trabajo que se hace desde la Escuela de Historia de la ULA, puesto que siempre hemos señalado que la historia de Mérida y la de los Andes venezolanos se ha investigado y se ha escrito desde esta dependencia universitaria ulandina”.

Comentó el profesor López que la Academia Nacional de la Historia siempre ha tenido con Mérida una preferencia particular, dado que personajes como Tulio Febres Cordero, Julio César Salas, José Nucete Sardi, Caracciolo Parra Pérez, Mariano Picón Salas, Luis Spinetti Dini, Pedro Nicolás Tablante Garrido, Héctor García Chuecos y otros historiadores merideños o aficionados en la historia, han tenido una atención particular por parte de la Academia bien como Miembros Correspondientes o como Individuos de Número.

Por su parte, el profesor titular jubilado del Departamento de Lingüística de la Escuela de Letras de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad de los Andes, Enrique Obediente Sosa, mostró su emoción ante el reconocimiento que le hiciera su Facultad, dado que desde 1995 ingresó a la Academia Venezolana de la Lengua como Miembro Correspondiente, y desde 2013 fue incorporado como Individuo de Número de la misma institución. 

“La emoción fue mucha, porque dije que la Academia me homenajeó, me rindió ese honor, pero la Facultad pasó como por debajo de la mesa y evidentemente me sentí muy satisfecho cuando veo que mi Facultad me está haciendo un reconocimiento que no solo es a mi persona, es un reconocimiento al Departamento de Lingüística, diría que es un auto reconocimiento de la misma Facultad, porque en ella, es donde nosotros hemos podido desarrollar nuestra labor académica como hasta ahora”

Un honor: sentir común

Los profesores que recientemente ingresados a la Academia Nacional de la Historia expresaron un sentir común, pues consideran es un honor pertenecer a la institución venezolana, desde donde han seguido su trayectoria académica y de investigación, con especial énfasis en la divulgación y publicación de sus trabajos.

El profesor Claudio Briceño dijo sentirse orgulloso y complacido por el homenaje hecho por parte de las autoridades de la Facultad de Humanidades y Educación. “Es satisfactorio e importante para seguir trabajando y desarrollando los estudios históricos en Venezuela desde Mérida. Esperamos que la Academia Nacional de la Historia, cumpla con su papel de ser nacional, no sólo de Caracas, sino de todas las provincias”.

Para la profesora Yuleida Artigas, la palabra que mejor describió ese momento fue justamente el de sentir satisfacción por el reconocimiento otorgado por la casa donde se formó. “Mi Facultad de Humanidades y Educación, mi Escuela de Historia dentro del Alma Mater siempre ocuparán un lugar importante en mis afectos, es la Universidad de los Andes a quien le debo tanto”.

Por su parte, el profesor Robinzon Jesús Meza manifestó que el reconocimiento se identifica con la calidad académica tanto de las letras, como de la educación y la historia. “Me embarga un sentimiento de felicidad, tanto de mi persona, como para quienes me acompañan. En este caso, la Academia cuenta con unos representantes en Mérida, para gestionar y realizar funciones”. 

(Yasmira Carrasquero. CNP 12405. Prensa ULA)