ESPECIAL Mérida, 4 de noviembre de 2026. Como parte de una nutrida agenda informativa, y en vísperas del proceso electoral universitario del próximo 11 de noviembre, el profesor titular, médico cirujano y doctor en Neurociencias Luis Betancourt presenta su propuesta de gestión universitaria.
El actual jefe del Departamento de Ciencias Morfológicas expuso las líneas estratégicas con las que aspira a asumir el Vicerrectorado Académico de la Universidad de Los Andes (ULA), centradas en la reconversión institucional y el impulso a la docencia e investigación.
El candidato advirtió que en las últimas dos décadas la universidad ha perdido cerca del 80 % de su planta profesoral activa debido al éxodo, las jubilaciones y las precarias condiciones salariales, afectando la relación docente-estudiante y dejando laboratorios desmantelados o cerrados en diversas facultades. Frente a esta realidad, Betancourt planteó la necesidad de superar el deterioro infraestructural y la obsolescencia técnica mediante una administración basada en la recolección de datos reales, la racionalidad presupuestaria y una visión adaptada a los estándares científicos internacionales actuales.
Para revertir esta crisis, la propuesta contempla la restitución orgánica de las distintas instancias dependientes del Vicerrectorado Académico, entre ellas el Consejo de Desarrollo Científico, Humanístico y Tecnológico (CDCHT), la Coordinación General de Estudios de Postgrado (CEP) y el Consejo de Desarrollo del Pregrado (CODEPRE), con el objetivo de que funcionen bajo un modelo dinámico y articulado en lugar de operar de manera dispersa.
Asimismo, se plantea la creación de una oficina estratégica para la captación de fondos internacionales, alianzas académicas y la elaboración de un inventario actualizado de investigadores activos para respaldar la producción de conocimiento.
A pocos días de la votación, Betancourt llamó a la comunidad universitaria a examinar con rigor los currículos, la trayectoria y la coherencia de las propuestas de todos los candidatos. También promovió la realización de debates públicos y abiertos, como mecanismo para que los electores conozcan no solo las intenciones, sino los planes operativos de quienes aspiran a dirigir la institución.
El profesor se presentó como candidato independiente y sostuvo que la gestión académica debe alejarse de la confrontación política para recuperar su función esencial: formar profesionales, producir conocimiento y servir al país con rigor científico.
“El compromiso no es administrar el deterioro —concluyó Betancourt—, sino devolverle a la ULA su condición de universidad de excelencia, con una academia fuerte, una investigación protegida y una gestión que responda ante su comunidad.”
Prensa LB / CNP 18196
