Una situación crítica atraviesa los habitantes del sector kilómetro 07 de la parroquia Caño El Tigre, quienes este jueves cumplieron nueve días padeciendo los estragos de una prolongada interrupción en el servicio de electricidad, afectando severamente la calidad de vida de la comunidad.
María Guedes Arellano, en representación de más de 60 familias afectadas, alzó su voz ante los medios de comunicación para denunciar el calvario que han tenido que soportar durante más de una semana. Señaló que, a pesar de haberse comunicado en repetidas oportunidades con la empresa eléctrica Corpoelec, hasta la fecha no han obtenido ninguna respuesta positiva ni soluciones concretas.
Los vecinos presumen que la falla se originó tras la avería del transformador ubicado en la zona. Ante la falta de respuesta institucional y desesperados por la oscuridad, la comunidad intentó autogestionarse prestando un equipo provisional; sin embargo, los resultados fueron infructuosos, ya que el servicio solo se restableció por espacio de una hora antes de colapsar definitivamente.
Una situación humanitaria y de vulnerabilidad
La prolongada ausencia de energía eléctrica ha desencadenado una crisis interna en los hogares, afectando de manera alarmante a los sectores más vulnerables. Las familias reportan que la pérdida de alimentos de primera necesidad se ha vuelto insostenible debido a la falta de refrigeración, sumado a las altas temperaturas y al fuerte calor que azota la zona. Esta situación castiga duramente a los adultos mayores y a los niños y niñas del sector, quienes presentan cuadros de descompensación, incomodidad extrema y problemas de salud por la falta de ventilación e iluminación.
Ante este panorama desolador, los afectados hacen un llamado directo y urgente al alcalde del municipio Zea para que interceda, sirva de enlace y apoye en la gestión directa con Corpoelec, permitiendo canalizar una inspección técnica y la sustitución del equipo dañado para que puedan solventar esta penosa situación de manera inmediata. Prensa.CNP:22.091
