** Su mensaje es claro: unidad, excelencia y servicio como ruta para una Facultad de Medicina sólida, moderna y humana
El Dr. Gerardo Moreno es un médico formado en valores humanistas y cristianos. Desde sus primeros años en colegios salesianos y franciscanos, y más tarde en el colegio de La Salle, aprendió que la fe, la fraternidad y el servicio son principios que deben guiar toda acción profesional. “La fe para seguir adelante ante la adversidad, la fraternidad con nuestros semejantes y la vocación de servicio marcaron mi camino desde joven”, recordó al iniciar esta larga y motivante conversación.
Su paso por la Universidad de Los Andes (ULA) consolidó esa visión y, en ese sentido, sostuvo que “la ULA ha sido un pilar fundamental en mi formación. Tuve profesores emblemáticos, reconocidos nacional e internacionalmente, que me inculcaron el rigor académico y el amor por la medicina”, afirmó con orgullo.
Una vocación que nació en la infancia
Desde niño, Moreno tuvo claro su destino. Se detuvo un momento, respiró profundamente y recordó que “mi madre siempre decía que del único que sabía qué sería en la vida era de Gerardo, porque siempre estaba relacionado con la Medicina”, comentó entre risas, dejando salir el aire contenido luego de esa frase llena de recuerdos. Su primer microscopio, regalo de primera comunión, fue el punto de partida de una curiosidad científica que se transformó en carrera de vida “aún lo guardo como testimonio de mi rigurosidad por la ciencia médica”, exclamó.
Durante su servicio social, vivió experiencias que marcaron su visión comunitaria. “En la zona de Las Virtudes, en el sur del Lago de Maracaibo, aprendí que el médico no solo cura, sino que escucha, acompaña y construye junto a la comunidad. Esa interacción con líderes locales y con la gente me enseñó que la Medicina también es gestión social”.
Liderazgo académico y visión universitaria
Su trayectoria dentro de la facultad de Medicina ha sido extensa. Participó en la Comisión Curricular, en el Consejo de Vigilancia de la Caja de Ahorros de los Profesores, y en la seccional Medicina de la Asociación de Profesores de la Universidad de Los Andes (Apula). “Cada experiencia me enriqueció profesional y personalmente, reafirmando mi compromiso con la excelencia académica y el servicio público”, señaló.
Como Decano, enfrentó retos complejos y aprendió que el liderazgo universitario se construye con diálogo y respeto. “La Universidad es un espacio de diversidad ideológica y humana. Mi tarea fue escuchar, integrar y respetar todas las voces. El diálogo es la base de la convivencia académica”, sostuvo.
Docencia, investigación y servicio: tres pilares inseparables
Especialista en Anatomía Patológica, cuando llegó a la Universidad, lo motivó grandemente la posibilidad de desarrollarse en el ámbito académico y realizó, en conjunto con otros profesores, una serie de trabajos relacionados con el rendimiento estudiantil, en donde siempre intentaron revisar aspectos relacionados con el rendimiento y la prosecución estudiantil. “La docencia no es solo transmitir conocimiento, sino motivar. Hay que invitar a los jóvenes a continuar, a no perder la energía ni la esperanza, porque mañana siempre habrá un día mejor”, expresó con la convicción de quien cumple con su deber, ama su profesión y entiende a las nuevas generaciones en esta época de cambio y complejidad.
Para él, la relación entre docencia, investigación y servicio social define la esencia de la facultad de Medicina. “Nuestro conocimiento se comparte con las comunidades. Las carreras de salud tienen una interacción vital con la sociedad, y eso debemos fortalecerlo cada día”.
Una propuesta para la nueva etapa de la Facultad
Moreno considera que el principal desafío institucional es reconstruir la relación entre los decanatos y las autoridades centrales. “Solo una gestión armónica entre rectorado, vicerrectorados y decanatos permitirá que profesores, estudiantes y trabajadores desarrollen sus acciones con eficacia y sentido de pertenencia”.
Su propuesta se centra en la unidad, la reinstitucionalización y la excelencia académica. “Creo en la universidad autónoma venezolana, en su gente y en su capacidad de superar las adversidades. Somos el reflejo de un equipo comprometido con el futuro de la Medicina ULA”.
Fe, familia y compromiso humano
La fortaleza espiritual y el entorno familiar son su soporte cotidiano. “Pido a Dios salud y entendimiento para seguir adelante. Mi esposa, mis hijas, mis hermanos y mis amigos son mi impulso diario. Ellos me recuerdan que el liderazgo universitario se ejerce con humildad y empatía”.
Ahonda el tema reiterando que se enriquece cuando interactúa con profesores, empleados, obreros y estudiantes que dan diariamente su opinión sobre lo que es el parecer, o el acontecer diario de ellos, “para mí es fundamental ese tipo de interacción y pido siempre a Dios para que el entendimiento se visualicen en el día a día rumbo a buscar soluciones para los conflictos que en un momento determinado se puedan presentar y, como consecuencia, buscar maneras para mejorar diariamente la Universidad, y el entorno colectivo, social”, sostuvo el Dr. Moreno.
Mirada hacia el futuro
Con visión estratégica, Moreno plantea una universidad abierta a alianzas interinstitucionales y al desarrollo científico-tecnológico. “La medicina venezolana debe apoyarse en convenios con instituciones públicas y privadas para fortalecer la investigación y la formación de excelencia. El futuro está en la cooperación y en la innovación”.
Al ser consultado sobre por qué apoyar a Gerardo Moreno en su aspiración de transformación universitaria respondió con firmeza y claridad: “Quien decida apoyarnos estará respaldando a un equipo de amigos comprometidos con la Universidad, con la docencia y con la dignidad del trabajo académico”. Al cerrar su intervención, subrayó que su mensaje es sencillo y contundente: unidad, excelencia y servicio como ruta hacia una facultad de Medicina sólida, moderna y humana. /Prensa GM /CNP 11842 / CNP 26777
