En un ambiente de profunda oración y recogimiento, la Parroquia Nuestra Señora de las Mercedes llevó a cabo con éxito el 3er Viacrucis Penitencial con destino a la comunidad de La Varita. La actividad, organizada por el equipo de Catequesis, contó con el acompañamiento espiritual del presbítero Aldemar Villasmil y una masiva participación de fieles.
El recorrido, que comprendió un trayecto de 3 kilómetros por un camino de montaña empinada, se convirtió en un espacio de meditación y sacrificio. Bajo el sol y el esfuerzo físico del ascenso, los peregrinos ofrecieron cada estación por la salud y el bienestar de los enfermos, recordando que el camino de la cruz es también un camino hacia la sanación.
Un mensaje de sanación y confianza
Durante la jornada, el padre Aldemar Villasmil compartió un mensaje de aliento, enfatizando que Jesús no es ajeno al sufrimiento humano. "El Señor nos invita a tomar nuestra cruz y llevarla con confianza, porque Él es la fuente de la sanación física e interior, de la paz y de la esperanza", expresó el sacerdote, animando a los presentes a entregar sus cargas al Redentor.
Comunidad unida en oración
La organización destacó la importancia de la participación de los vecinos de la comunidad de La Varita, quienes se sumaron con devoción al recibir el viacrucis en su sector. Asimismo, hicieron extensivo un agradecimiento a todos los fieles, jóvenes y adultos que acompañaron este acto de fe, demostrando que la oración comunitaria es un pilar fundamental en la vida parroquial.
Este tercer viacrucis penitencial reafirma la devoción de los zedeños y su compromiso con la vida espiritual, especialmente en los momentos donde la salud y el consuelo son más necesarios. Zea. Horacio Rondón/ CNP:22.091
