En un ambiente de profunda fraternidad y espiritualidad, la Parroquia Eclesiástica Nuestra Señora de las Mercedes llevó a cabo un taller de formación dirigido a todos los grupos de apostolado que hacen vida en la jurisdicción, con el propósito de profundizar en el sentido doctrinal y espiritual del tiempo cuaresmal.
La actividad estuvo encabezada por el párroco, Presbítero Aldemar Villasmil, quien inició el encuentro con una introducción detallada sobre la liturgia de la Cuaresma. El padre Villasmil enfatizó la importancia de conocer la doctrina católica para vivir estos cuarenta días con un verdadero sentido de conversión y fraternidad, pilares fundamentales de la fe cristiana.
Maritsabel Mora, facilitadora e integrante del equipo de apoyo parroquial, destacó la relevancia de este espacio de encuentro fuera del templo. “Ha sido un momento para compartir, formarnos y enamorarnos más de nuestra espiritualidad. Meditamos el mensaje del Papa para este año 2026, enfocándonos en tres aspectos vitales: la escucha, el caminar juntos y el ayuno, específicamente el ayuno de la lengua”, señaló Mora, resaltando el llamado del Sumo Pontífice a vivir la sinodalidad.
Por su parte, Yainer Carrero, también facilitadora del taller, reflexionó sobre la meta de estos 40 días: volver al centro de la vida que es Cristo. “Es un tiempo para reflexionar sobre las actitudes que nos desvían del camino. No debemos perder el norte; nuestra meta es alcanzar la santidad y para ello, Cristo debe ser siempre nuestro guía espiritual”, expresó.
Participación masiva y compromiso apostólico
El encuentro contó con una concurrida participación de más de 100 integrantes de los diversos grupos de apostolado del municipio. Durante la jornada, los asistentes se organizaron en mesas de trabajo para reflexionar sobre los desafíos de la vida cristiana en la actualidad y cómo prepararse adecuadamente para los días santos y la gran Vigilia Pascual.
Con esta iniciativa, la Parroquia Nuestra Señora de las Mercedes reafirma su compromiso con la formación permanente de sus laicos, preparándolos para vivir una Cuaresma de renovación interna y servicio al prójimo, caminando juntos como una sola Iglesia. Prensa Zea/Horacio Rondón/ CNP: 22.091