En un ambiente de profunda fe, alegría y respeto por las tradiciones andinas, se llevó a cabo la tradicional Paradura del Niño Jesús en la Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes del municipio Zea. El evento contó con una masiva participación de los diversos grupos de apostolado, feligresía zedeña, y autoridades de la alcaldía, quienes se unieron para rendir honores a la sagrada imagen.
Un mensaje de fe y unidad
Durante la misa, el presbítero Aldemar Villasmil, párroco de Zea, destacó la importancia de mantener vivas estas manifestaciones religiosas que unen a la familia y a la comunidad. "Esta Paradura no es solo un rito, es el compromiso de cada cristiano de levantar al Niño Dios en su corazón y llevar su mensaje de paz a cada hogar zedeño", expresó el presbítero en sus declaraciones.
Por su parte, la primera dama Carolina Jaimes en nombre de la municipalidad reafirmó su compromiso con el apoyo a las tradiciones locales. "Desde la gestión municipal, seguimos acompañando a nuestro pueblo en sus expresiones de fe. Es un orgullo ver cómo Zea se une en oración y fraternidad para celebrar el ciclo de la Navidad", señaló la primera dama.
Tradición y compartir
Al finalizar el acto religioso y el tradicional paseo del Niño, los asistentes disfrutaron del esperado compartir comunitario. En un gesto de hermandad, se repartió el tradicional bizcochuelo acompañado de vino, deleitando a los presentes y sellando con broche de oro esta festividad que marca el inicio de las actividades espirituales del año 2026 en el municipio.
Con esta celebración, Zea reafirma su sitial como un pueblo de arraigo cristiano y tradiciones inquebrantables, donde la iglesia, la comunidad y sus autoridades trabajan de la mano por el bienestar espiritual del municipio. Prensa Zea/CNP:22.091