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Espacios productivos del Inces son habilitados para la siembra

***  El 2021 inicia con buen pie, el CFS Eliézer Otaiza garantiza, la cosecha en poco tiempo de caraotas, maíz, ají dulce, cebollín, y plantas medicinales entre otros





Bajo la consigna “entre pandemia y producción no hay contradicción”, iniciando el año 2021, se desarrollan jornadas de desmalezamiento, limpieza y adaptación de terrenos y áreas verdes en los espacios del Inces-Mérida, que permite, no solo el embellecimiento de sus espacios, sino además, jornadas de siembra de rubros de ciclos cortos.

Así lo dio a conocer el gerente regional del Inces, Geldrit Roca, quien destacó que el mantenimiento de las instalaciones educativas, es una orientación del presidente del Inces Wuikelman Angel y del Gobierno Bolivariano. En tal sentido, agradeció la labor desempeñada de cada uno de los trabajadores en ésta tarea, siendo siempre importante y gratificante para el fortalecimiento de nuestro Inces.

“En esta oportunidad, agradecemos el compromiso, sentido de pertenencia y esfuerzo del jefe del centro de formación socialista (CFS) Eliézer Otaiza, ubicado en la ciudad de Mérida, Ricardo Peñuela y el apoyo del personal de vigilancia, quienes dedicaron un tiempo durante el receso de navidad, para embellecer y mantener limpias las áreas verdes y la preparación del terreno para el cultivo de rubros importantes en la dieta del merideño”, dijo el titular del Inces.

Por su parte, Ricardo Peñuela, quien se desempeña como responsable del CFS Eliézer Otaiza, manifestó gran satisfacción “le estamos brindado una gota de amor para nuestra Institución, que a pesar de la pandemia y que las instalaciones no están abiertas para el público, se logró tanto la desinfección como el desmalezamiento de exteriores y la siembra de caraotas, maíz, entre otros rubros, así como plantas aromática y medicinales”.

Indicó finalmente, que este tipo de actividad se estará replicando en el resto de los centros de formación socialista (CFS), ubicados a lo largo y ancho de la entidad merideña.

NADIA LOBO| Mérida