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Misa de aguinaldos ULA decretó 2020 como "Año Solidario"

Mientras más oprimido puede estar un país y su gente, más fuerte es su convicción de fe en los cambios. Esta línea de entusiasmo pudo apreciarse la mañana de este jueves 12 de diciembre de 2019 en la celebración de la Misa de Aguinaldos Universitaria, que tuvo al Aula Magna como espacio pleno de calidez y fervor en estos tiempos decembrinos y navideños.



En fecha de conmemoración del día de la Virgen de Guadalupe, Patrona de América, el Cardenal Baltazar Porras Cardozo, ofició esta tradicional misa. Su homilía estuvo signada por esos encuentros fraternos que ha tenido en estos últimos tiempos con venezolanos en distintas partes del mundo. “Yo soy del Páramo…” “…Yo estudié en la ULA” son frases que en ejemplo destacó de estos encuentros donde se mezclan emociones de gran impacto por reseñar el lar de origen y las razones por las que dejaron su tierra.

El cardenal significó que en medio de las grandes necesidades y penurias, no hay que perder el derecho a vivir bien y a servir bien.

El rector en su intervención entregó la Orden Pedro Rincón Gutiérrez a la agrupación musical parroquial  Voces de Santa Rosa, agradeció a los organizadores  de la misa y sus colaboradores,  a las agrupaciones corales y orquesta, así como al Cardenal Porras Cardozo por oficiar esta icónica misa. La autoridad rememoró la metáfora del asedio  que el actual régimen mantiene a Venezuela y principalmente a nuestra universidad al cortarle todos los suministros posibles, no obstante, hay una actitud de unidad y entereza. “Sabemos que la universidad no tiene hoy día una buena realidad laboral, pero si una gran fortaleza moral, por lo que al 2020 lo hemos decretado el año de la solidaridad para con nuestra casa de estudios”.


El homenaje destacado al cierre de la jornada litúrgica fue una serenata al Cardenal Baltazar Porras Cardozo por haber cumplido en días recientes sus 75 años de vida y celebrado25 años de ser ordenado como Arzobispo de Mérida.

El compartir que llega al estómago y al alma como bendición, lo representó el chocolate caliente, pan de acema y queso, así como la infaltable animosidad de la gaita tradicional de Venezuela.

Homenaje a nuestros viejitos

La programación del día adicionó la visita a la Unidad de Larga Estancia del Ambulatorio Venezuela, donde una representación de la Universidad de Los Andes, encabezada por su rector, llevó a los convalecientes de dicho centro una ración de solidaridad y compañía.