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Entre cantos y alegría en Mérida se le rindió homenaje a la Chinita

Una tradición que llegó a Mérida de la mano del entonces bachiller Emiro Fuenmayor, se entronizó en el corazón de la sierra nevada, desde donde anualmente se le rinde homenaje al son de la gaita zuliana






Para celebrar los 310 años de la aparición de la tablita con la imagen de la Virgen de la Chiquinquirá (la Chinita) en Maracaibo y 71 años de haber llegado esta devoción a Mérida de la mano del Br. Emiro Fuenmayor, la imagen de Nuestra Señora de Chiquinquirá se engalanó y se entronizó en la Catedral Basílica Menor de Mérida, donde se ofició la eucaristía presidida por el obispo auxiliar de Mérida, monseñor Luis Enrique Rojas Ruiz.

Con 800 rosas donadas por la feligresía y un manto mandado a confeccionar por SER Baltazar Cardenal Porras y Mons. Luis Enrique Rojas, la Chinita se vistió para su fiesta en Mérida.

Desde temprano el templo se colmó de personas, muchos vestían manto goajiro, otros tantos llegaron con cuadros e imágenes de la Virgen morena, todos congregados por el amor a la Virgen que se apareció en la tablita.

Al iniciar la homilía, el obispo pidió aplausos para rendir homenaje a la Virgen, que desde hace 71 años se venera en Mérida bajo esta advocación como nativa.

Recalcó el prelado que “hoy la Chinita nos convoca a mantener la fe, a no tener miedo en estos momentos de tanta necesidad”, parafraseando el Evangelio del día que recuerda el pasaje donde Jesús exhorta a los apóstoles a no temer ante la tormenta que sacudía su barca.

Hizo énfasis en que la fiesta mariana nos convoca con esperanza para “trabajar unidos en la propuesta del rescate de Venezuela en libertad y abierta para todos”.

Clamó a la madre de Dios, bajo esta advocación, que proteja al pueblo venezolano, que le anime y que le acompañe por el camino que conduce a la libertad, “de esta manera Mérida le rinde homenaje a la Chinita”.

Con un nuevo manto

La fiesta fue propicia para que el príncipe de la iglesia y el obispo auxiliar mandasen a confeccionar un manto morado, bellamente ornamentado para vestir la réplica.

Monseñor explicó que la prenda fue cosida a mano por la señora “Isabelita”, quien desde Tovar hace los ornamentos propios de obispos y sacerdotes, “incluso hasta el Papa Francisco tiene prendas confeccionadas por ella”.

Las lágrimas de los devotos no fueron escasas, la alegría nacida en el corazón acompañó a la Chinita en un periplo que la llevó hasta la parroquia Santiago Apóstol en La Punta, donde los gaiteros le rindieron serenata, dando color a una fiesta arraigada profundamente en el corazón merideño.

De visita

Al culminar la celebración eucarística, el obispo, los sacerdotes y los feligreses salieron en procesión con la imagen venerada, al son de las gaitas y emulando el suave vaivén de las olas del lago. 

La Chinita entró al Palacio ejecutivo regional, donde fue recibida por el secretario general de Gobierno, Arquímides Fajardo, en nombre del primer mandatario, Ramón Guevara, allí elevaron una oración de agradecimiento en la que el prelado solicitó fuerza, esperanza y fe para prestar un mejor servicio, mientras que el grupo de gaitas de Fundecem acompañó a la Virgen que dejó su manto protector en el edificio. 

Euro Lobo /Fotos: Fernando Moreno