La XIII Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos
de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), celebrada en
La Habana, concluyó este domingo con una declaratoria política en respaldo a
los gobiernos de Cuba y Venezuela, frente a los reiterados intentos de Estados
Unidos de desestabilizar sus procesos políticos.
El documento, con 43 puntos de entendimiento, fue leído
por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, y
en el mismo se señala que estas agresiones “constituyen una amenaza contra los
esfuerzos integradores de toda la región”.
“Los países del ALBA TCP no permitirán la utilización de
viejas políticas ya aplicadas en la región, dirigidas a propiciar el cambio de
régimen político como ha ocurrido en otras regiones, al mismo tiempo rechazar
firmemente cualquier agresión, ya sea de tipo legal, económico y política
contra la República Bolivariana de Venezuela, miembro del ALBA TCP.”
Los países miembros del grupo demandaron -de igual manera
“un cambio de política hacia la República de Cuba, que contemple el fin
inmediato del bloqueo económico, comercial y financiero; el cese de las
acciones subversivas, ilegales y encubiertas, incluidas aquellas que emplean la
tecnología de la información y las comunicaciones, que violan la soberanía y el
derecho de los pueblos a la autodeterminación”.
En la resolución se exige la exclusión de Cuba de la
lista de Estados que promueven el terrorismo internacional y la liberación de
los tres antiterroristas cubanos (Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio
Guerrero), quienes llevan casi dos décadas de continuo encarcelamiento en
prisiones de máxima seguridad en Estados Unidos.

